Hilos y lanas para tejer a crochet

Hilos y lanas para tejer a crochet

En la actualidad, existe una enorme variedad de hilos y lanas para tejer a crochet, como también para tejer a dos agujas o en otras técnicas.

Vamos a conocer algunas de estos hilos y lanas, de acuerdo a su origen.

Fibras artificiales y sintéticas

Estos hilados que se usan para tejer crochet pueden ser de poliéster, nylon, perlón o lurex. Son los hilos más económicos y resistentes, debido a que no proceden de los animales. Se obtienen mediante maquinaria, con lo cual el proceso es más económico. El resultado de esto es un producto más barato.

Dentro de esta categoría, las más populares son las lanas acrílicas, también llamadas acrílicos. Son fibras textiles sintéticas que provienen de diversos productos derivados del petróleo.

Son suaves y se las considera resistentes a las polillas y hongos, como también a la luz solar.

No causan alergias, por lo que son especialmente adecuadas para las personas alérgicas a la lana.

Se comercializan en una gran variedad de tipos, grosores y colores. Existen acrílicos que imitan la lana de origen animal y otros que imitan el algodón. Por lo que la versatilidad de este material es prácticamente infinita.

Es una opción perfecta para principiantes, y muy popular entre los tejedores de crochet. Una de sus ventajas es que sus hebras se abren menos que en las fibras de otro tipo, con lo cual este material se engancha menos a la hora de tejer. Por este motivo, son geniales para practicar puntos y técnicas. Por otro lado, la gran variedad de grosores hace que se consigan fácilmente lanas acrílicas de grosor medio o alto, que son mucho más fáciles de trabajar. Esto es de gran ayuda cuando estamos dando los primeros pasos en el tejido a crochet y necesitamos ganar comodidad y soltura. Además, la gran diversidad de colores que existe te permite probar muchas combinaciones.

Otra de sus ventajas es que suele ser la opción más económica a la hora de elegir un hilado para tejer. Y además, puede lavarse en lavarropas sin que se vea afectado el tejido, lo que lo constituye en una buena elección para tejer prendas que requieren un lavado frecuente.

Una de las fibras acrílicas más conocidas es el Cashmilon, que sirve para tejer todo tipo de proyectos y se comercializa en una enorme cantidad de colores. Los más comunes son el cahsmilon fino y el cahsmilon semi-gordo o semi-grueso, y en Argentina es muy frecuente encontrarlos en todas las laneras y mercerías.

Fibras naturales

Las fibras naturales se denominan así por tener su origen en la Naturaleza.

Los dos tipos principales son:

Fibras de origen animal

La lana es una fibra típica de ciertos animales como la oveja, la llama, la vicuña y la alpaca. Se origina a partir de la piel de estos animales que la producen para abrigarse y mantener el calor corporal. Por eso se utiliza mucho para tejer ropa que utilizamos en otoño o invierno.

Esta fibra se utiliza como materia prima en la industria textil, con el objetivo de elaborar prendas y piezas de diverso tipo.

Esta fibra es elástica, y tiene una gran definición del punto, lo que la hace muy cómoda para tejer a crochet. Si querés que el proyecto que estás tejiendo pase a la siguiente generación, este tipo de lanas son las ideales. Tenés que tener en cuenta que son de un valor económico más elevado que las fibras sintéticas.

También tenés que saber que son fibras más delicadas, y por este motivo muchas veces no es adecuado lavarlas en el lavarropas.

Las lanas de origen animal más conocidas son las siguientes:

  • Lana Merino: deriva de ovejas que se denominan con el mismo nombre. Poseen fibras cortas, finas, suaves y con arrugas. Es una lana pura de muy alta calidad. Se utiliza en la realización de piezas delicadas, y su costo es más elevado.                          Las prendas tejidas con esta lana absorben el sudor de la piel y la mantienen seca. Te mantienen el cuerpo fresco cuando hace calor y caliente cuando hace frío, por eso esta lana es ideal para cualquier clima.

  • Lana de alpaca: este tipo de lana deriva de la alpaca, como su nombre lo indica. Es resistente, y al igual que la lana merino, nos sirve de abrigo en invierno. Es un material hipoalergénico, por lo cual es una muy buena opción a la hora de tejer prendas que no nos den alergia.                                                                                                                  Es muy útil y linda para tejer ropa de abrigo y objetos de decoración que proporcionen calor, como alfombras, mantas o almohadones.

  • Cashemira: proviene de la cabra de Cashemira, un animal típico de las montañas del Tibet, lo que hace que sea un material muy delicado y costoso.                                                  Es una lana sedosa, ligera, y constituye un excelente aislante térmico.                              Se utiliza para la realización de prendas de alta calidad.

  • Angora: proviene del pelo del conejo de angora.
  • Mohair: proviene del pelo de las cabras de Angora.

– Fibras de origen vegetal

Las lanas de origen vegetal son aquellas cuya hebra se compone de fibras que tienen un origen vegetal. Son naturales y saludables. Son muy beneficiosos para la transpiración, ya que permiten que pase el aire y que la piel respire. Muchos hilados de este tipo te brindan un aislamiento térmico, por eso son muy apropiados para los meses más frescos del año. Además, son hilados muy duraderos y muy agradables al tacto.

El uso de este tipo de hilados constituye una opción responsable, porque se originan en la naturaleza, lo que implica que los procesos industriales y la energía que se necesita para conseguir estas fibras son más sostenibles y ecológicos. Generan menos residuos que los procesos de producción de fibras sintéticas.

Algunas de las lanas de origen vegetal más conocidas son las siguientes:

  • Algodón: es una fibra muy popular que deriva de la planta de algodón. Es un hilado que respira y absorbe perfectamente la humedad, por lo que es muy útil para mantener la temperatura corporal. Se utiliza mucho para tejer prendas frescas, para usar en primavera/verano, porque resultan frescas y muy cómodas para la piel.
  • Bambú: no irrita la piel protege de los rayos UV. Posee una fibra sedosa y muy suave.
 
  • Lino: es una de las más exclusivas. Una de sus principales ventajas es que conserva tanto el color como su suavidad con el paso del tiempo y de los lavados.                              A diferencia de las lanas de origen animal sobre las que te conté anteriormente, el lino no se usa para tejer prendas para el frío. Por el contrario, se usa en climas cálidos, debido a que le proporciona al cuerpo una sensación fresca. Además, absorbe muy bien la humedad.
 

Combinaciones de hilados

De la combinación de fibras artificiales y naturales se pueden obtener mezclas de hilados de distintas materias y colores. Y estos hilados pueden tener diferentes porcentajes de las fibras que los componen.

Estas combinaciones son muy útiles, y muchas veces ayudan en lo económico, porque mezclan productos de alta calidad y costo alto con otros de menor costo.

Existe una gran variedad de mezclas, ejemplo de ellas son: acrílico fino, lana con acrílico, acrílico semigordo, merino, mohair fino, mohair brillante, multicabo mix, etc.

Cabe aclarar que existe una cantidad enorme de hilados que no están en esta lista. Estos son los más conocidos y los que consigo con más facilidad en el lugar en el que vivo (Argentina).

Podés contarme en los comentarios qué lanas o hilados preferís a la hora de tejer a crochet, o si conocés algún tipo de lana que no fue nombrado en este artículo.

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