Tejido a crochet o tejido a ganchillo

Crochet: significado e historia

¿Qué es el crochet?

El crochet, también llamado croché o ganchillo, es realmente un arte. Se trata de una técnica que utiliza como materiales básicos diferentes hilados que se tejen con una aguja específica para este método. Las características principales de esta aguja son que es corta y tiene una punta tipo gancho.

Esta técnica se emplea para crear accesorios de todo tipo, objetos de decoración, indumentaria y amigurumis, que son pequeños muñecos tejidos a crochet.

El tejido a crochet se ha convertido en un arte muy valorado en muchos países del mundo. Por un lado, porque crear con las manos a través de esta técnica aporta grandes beneficios terapéuticos. Pero además se ha convertido en un gran movimiento cultural y en un modo de sustento económico para muchas personas.

Etimología de la palabra

La palabra crochet pertenece al idioma francés antiguo. Consiste en un diminutivo e la palabra croche, que viene del alemán croc (significado: gancho).

Croché y ganchillo son galicismos, derivados de la lengua francesa e incorporados al español.

En el siglo XVII, se utilizó la palabra crochetage en la fabricación francesa de encajes. Esta palabra designaba un punto donde se unían piezas de encaje separadas.

Luego se comenzó a utilizar la palabra crochet para referirse a un tipo específico de tejido y a la aguja especial que se utilizaba para producirlo.

Actualmente, se utilizan técnicas derivadas de esas que se utilizaban en la antigua Francia, pero se siguen utilizando los términos crochet, croché o ganchillo para nombrarlas.

Según el país donde vivas, la palabra crochet varía. Por ejemplo, en Latinoamérica se usa mucho crochet o croché, en España ganchillo. Se conoce como haken en Holanda, haekling en Dinamarca, hekling en Noruega, virkning en Suecia y uncinetto en Italia.

Orígenes del tejido a crochet

Realmente no se sabe a ciencia cierta dónde y cómo se originó el crochet. Existen diversas teorías sobre sus orígenes.

Hay quienes sostienen que los inicios del crochet fueron en Arabia, y que luego se extendió por el Tibet y llegó al oeste de España. Y desde ahí se habría expandido a otros países mediterráneos siguiendo las rutas comerciales árabes.

Otros creen que el crochet nació en América del Sur, en los ritos de la pubertad que realizaban las tribus primitivas.

También hay quienes afirman que en China habría ejemplos tempranos de muñecas trabajadas en crochet. Lo que sería el principio de lo que hoy conocemos como amigurumis.

Todas las teorías resultan interesantes. Pero la realidad es que no hay evidencia cierta de cuán antiguo es el arte del crochet o de dónde se originó.

Historia del crochet

Si bien hay muchos autores que sostienen que las técnicas de crochet vienen de épocas muy tempranas, no existen evidencias de trabajos realizados a crochet antes de 1800.

Antes de esa fecha, el crochet era una de las tantas alternativas para realizar encajes. Se lo conocía como “encaje de monja”, porque por lo general eran religiosas las que lo realizaban. Utilizaban hilos y ganchillos muy finos, y confeccionaban prendas eclesiásticas como túnicas para los sacerdotes, guantes, mitones.

Con el tiempo, llegó a convertirse en el pasatiempo favorito de las damas de la aristocracia en Italia, España y Francia. Luego vino la Revolución Francesa, a finales del siglo XVIII, y las familias nobles tuvieron que exiliarse, y así fueron llevando el crochet a las tierras donde se establecieron. Por lo general, en Irlanda, Inglaterra y los países del norte de Europa.

Cabe destacar la importancia del crochet irlandés, que está relacionado a la superación y el trabajo comunitario. Esta técnica se utilizaba a mediados de siglo XIX, en medio de una extrema pobreza, y fue de gran ayuda para quienes la utilizaban. Se enseñaba en casi todos los conventos del país, y familias enteras realizaban la actividad en conjunto. Cada uno realizaba una parte del trabajo y luego esas piezas se ensamblaban formando diferentes prendas.

Los encajes del crochet irlandés fueron difundidos por madeimoselle Riego de la Branchardière, quien publicó instrucciones y patrones para reproducir encajes de bolillos y ropa tejida en lana con esta técnica.

Con el correr del tiempo, el crochet se fue expandiendo y popularizando, y se fue convirtiendo en una próspera industria casera. Ayudó a sostener comunidades que habían tenido grandes dificultades en su vida cotidiana a causa de las guerras, los cambios en la agricultura y las malas cosechas.

Las mujeres y los niños se quedaban en sus casas y tejían mantas y ropa para ganar dinero. Esos artículos luego los vendían a la clase media que estaba emergiendo.

En esa época, las piezas tejidas a crochet no eran muy valoradas. Los que podían darse el lujo de adquirir encajes realizados con métodos de un valor más alto, menospreciaban el crochet por considerarlo una copia barata. En este sentido, la Reina Victoria hizo un gran aporte, ya que no sólo compraba encajes artesanales de crochet irlandés, sino que más tarde también aprendió ella misma a tejer con este método.

El crochet en la actualidad

En la actualidad, el tejido al crochet se ha expandido mucho y ha variado con respecto a sus orígenes. Hoy se tejen todo tipo de prendas, accesorios, objetos de decoración y amigurumis. Se utilizan hilados de una gran variedad, y más gruesos que los hilos con los que se tejían los encajes en la antigüedad. Las agujas de tejer se producen en serie y de diversos materiales, también muy diferentes a aquellos que se utilizaban antes de hueso, bronce o marfil.

Hoy las posibilidades que nos brinda esta maravillosa técnica son infinitas. Materiales, colores, texturas que podemos entremezclar para crear una multiplicidad de diseños, dependiendo de las preferencias de cada uno.

Además, es una técnica que muchas personas utilizan como sostén económico, ya sea creando piezas para vender, dando clases, realizando patrones, entre otras cosas.

Realizar cualquier tipo de proyecto en esta técnica es un arte, que requiere de habilidad, creatividad y mucha paciencia. Cada pieza que se logra es artesanal y única, lo que le otorga un valor incalculable.

Es mi deseo que se siga propagando a través de nuestras manos, nuestra imaginación y también nuestra generosidad, que se siga transmitiendo de generación en generación, y que sigamos disfrutando de sus beneficios y de su gran belleza.

>>> Si tenés más información sobre este tema, podés compartirla en los comentarios, así podemos seguir construyendo esta historia y aprendiendo todos juntos.

 

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2 comentarios en “Crochet: significado e historia”

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